martes, 12 de octubre de 2010
Una fémina de lo más elemental hasta que a buenos o a malos aires decidió intercalarte en su mente, a partir de ese momento en su cabeza no había más que lamentos que venían directamente de su alma adolorida, no pensaba en otra cosa que en tus llamadas nocturnas y eso desembocaba en un total imsomnio, si un instante se "adormilaba" gracias a esos recuerdos despertaba, notando como sus venas reventaban , pernoctaba en un colchón de piedra y recordaba cuando lo hacía contigo en uno de mimbre ,recordaba tu olor, tus manos encajonando su cuerpo, el éxtasis final, la oscuridad , y la silueta de tu sombra a rayas por los paneles de las cortinas. Ella se encandilaba con tu anatomía , admiraba tu ciclotimia y el denso humo de tu Marlboro ,aún piensa en si le satisfaces o le ensombreces, lo que tiene claro es que no cree en las casualidades, ella se va consumiendo, tú sigues otro camino ,ella lleva a cuestas sus heridas y cicatrices ,tú ni siquiera sabes lo que son, en realidad no necesitaría tanto se conformaria con tu caricia de lunes por la mañana.
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Supongo que a veces no podemos evitar seguir algo, aunque no lo tengamos, conformandonos con un mínimo gesto, pero al final eso solo acaba jodiendote y lo que luchabas por conseguir ahora luchas por olvidar.
ResponderEliminarSiempre Tuyo
qué bueno, qué intenso.
ResponderEliminarTe sigo, hay mucho que ver aquí.
Por cierto si quieres publicar algo alguna vez en nuestra web cultural www.deliciasdequeso.com avisame y no lo dudes.
Voy a perderme por tu blog.
;)